Alcanzando las estrellas: David Bowie mezcló éxito e influencia

 

 

El cantante David Bowie  (Foto: Gigwise / Twitter)

Por Werner Herpell

Berlín, 11 de enero 2016 – Con Major Tom, que mira triste la Tierra desde el espacio, David Bowie se ganó su propia estrella. 47 años después de «Space Odidity», la balada que, como toda buena canción pop, se clava en el oído sin esfuerzo, Bowie volvió a apuntar a las estrellas, aunque en esta ocasión es más sombría: su último disco, su testamento, «Blackstar».

Publicado el viernes 8 de enero, día en el que cantante cumplía 69 años, el nuevo trabajo suena oscuro y melancólico, y una vez que conoce la muerte del artista por cáncer, se torna incluso premonitorio.

Bowie, con el Major Tom, hizo una referencia a la película de ciencia ficción «2001: Odisea en el Espacio», después fue el andrógino extraterrestre creado por él mismo, Ziggy Stardust, interpretó el papel protagonista en la película «The Man Who Fell to Earth», y publicó en 1996 el single «Hallo Spaceboy».

Teniendo en cuenta todo esto, no sorprende que un asteroide descubierto el año pasado fuera bautizado con el nombre del músico: 342843 Davidbowie.

Su hijo Duncan Jones fue el encargado de confirmar que la estrella de su padre se había extinguido definitivamente. «Lamento mucho y es muy triste tener que decir que es verdad», escribió en Twitter.

Camaleón provocativo con el pelo teñido de rojo, inquieto investigador de sonidos, elegante caballero del rock, y finalmente, una especie de fantasma de la música pop. Estos son solo algunos de los papeles que David Robert Jones, más conocido como David Bowie, interpretó durante sus casi 50 años de carrera musical.

Según el recuento oficial, el cantante, compositor y ocasional actor, nacido el 8 de enero de 1947 en el barrio londinense de Brixton, publicó 25 discos, el último el pasado viernes, día de su 69 cumpleaños. Se trata de «Blackstar» (Estrella Negra), y es uno de sus mejores, aunque también más crípticos y oscuros trabajos.

Se estima que el artista vendió más de 140 millones de discos, por lo que se le considera una de las estrellas más exitosas de las últimas décadas.

La aportación a la música, la moda y el cine de un hombre tremendamente influyente llegó incluso a los museos y hace tres años una exposición en Londres reunía todas esas facetas. La muestra, que pasó también por Berlín, una de las ciudades claves en la vida del artista, y actualmente se puede visitar en la ciudad holandesa de Groninga.

El sugerente título de la muestra «David Bowie es…» pone de manifiesto los misterios del artista, una de las estrellas más enigmáticas.

En 1967 pocos se podían imaginar que iba a convertirse en una estrella mundial aquel cantante de pelo rizado y dientes torcidos. Debutó con «David Bowie», un disco orientado al género folk y que resultó ser un fracaso.

Sin embargo, el álbum «Space Oddity», publicado dos años después, y cuya canción de título homónimo contaba la historia del ficticio astronauta Major Tom, cambiaron la tendencia: Bowie había encontrado una nueva imagen y tocó la fibra de millones de adolescentes, además de ganarse a los críticos de rock más importantes.

Con «Hunky Dory», «The Rise And The Fall Of Ziggy Stardust» y «Aladdin Sane», Bowie se subió a la cresta de la ola del estrambótico Glam Rock, que jugaba de forma irónica con los estereotipos de los géneros sexuales.

A continuación llegaron los años estadounidenses del cantante, con el álbum de soul «Young Americans», y el posterior «Station to Station», uno de los hitos en su carrera, marcada por una adicción casi autodestructiva a las drogas que le valió el apodo de «Thin White Duke», en referencia a su escuálido físico.

Los años 70 fueron una de las etapas más productivas y creativas de su carrera. Esto tuvo mucho que ver con una aislada ciudad alemana: En los míticos estudios de grabación Hansa, en Berlín, surgieron los sonidos frescos y futuristas desconocidos hasta entonces que conformaron la trilogía de álbumes formados por «Low», «Heroes» y «Lodger».

Durante su estancia en la dividida capital alemana, Bowie se introdujo de manera intensa en la pintura expresionista. Para su suerte, también se apartó de las drogas.

Se movía mucho en bicicleta, fue un habitual de los bares del mundo underground berlinés y vivió durante un tiempo con Iggy Pop en un apartamento compartido. Bowie produjo los discos del rockero americano «The Idiot» y «Lust For Life».

La amistad con David fue la luz de mi vida. Nunca encontré otra persona más brillante. Era lo mejor que existe», escribió hoy Pop en Twitter.

Ya en los años 80, el artista, adorado por la crítica, alcanzó el estatus de mega estrella que agotaba las entradas de sus conciertos gracias al disco con toques de funk y blues «Let’s Dance».

Tras esto, Bowie continuó explorando diferentes géneros como el drum and bass o el hard rock, hasta que volvió a los grandes escenarios cuando publicó «Reality» en 2003, mismo año en el que un ataque al corazón durante una actuación en la ciudad de Scheeßel, en el norte de Alemania, lo apartó de los escenarios por motivos de salud.

Durante mucho tiempo no se volvió a escuchar nada del icono pop, hasta que en 2013, oficialmente recuperado y ya viviendo en Nueva York, protagonizó su regreso a las tiendas de discos con «The Next Day», disco de carácter retrospectivo en su carrera. Entre las canciones de ese disco encontramos «Where Are We Now?», una de las mejores y que recuerda a la época berlinesa de Bowie.

Sin embargo, nunca más volvió a actuar y no concedió entrevistas, algo que no le impidió continuar musicalmente activo. De este modo llegó «Blackstar», disco que ya es su legado musical. Quién sabe, sin embargo, cuántas canciones se habrán quedado en el tintero.

Bowie se casó dos veces, la última en 1992 con la modelo Iman Abdulmayid. De esa unión nació en el año 2000 un hija. De su primer matrimonio nació el director de cine Duncan Jones («Moon», «Source Codes»).

Bowie también obtuvo algunos éxitos con incursiones en el cine («The Man Who Fell to Earth», «Merry Christmas, Mr. Lawrence») y el teatro. Sin embargo, estos solo fueron trabajos temporales.

La última vez que se le vio fue en el estreno de su musical «Lazarus», donde mostró una apariencia habitual en él: delgado, pero no con aspecto de estar enfermo. (dmz/dpa/hl)