Beckenbauer insiste en que no compró votos pero admite errores

 

El ídolo del fútbol alemán Franz Beckenbauer  (Foto: The Fantasy Football / Twitter)

Múnich, 26 de octubre 2015 – El ídolo del fútbol alemán Franz Beckenbauer insistitó hoy que no hubo compra de votos para que Alemania fuese sede del Mundial de 2006 pero admitió haber cometido «errores».

«No se compraron votos para conseguir la sede del Mundial de fútbol de 2006», volvió a recalcar en un comunicado escrito emitido por el dirigente.

No obstante, Beckenbauer dijo que el comité organizador del torneo presidido por él no debió haber accedido a una supuesta propuesta de la comisión de finanzas de la FIFA destinada recibir un posterior subsidio para organizar el campeonato.

«Por este error asumo la responsabilidad como presidente del entonces comité organizador», señaló el «Kaiser».

Beckenbauer informó que respondió hoy a todas las preguntas planteadas por los investigadores externos encargados de echar luz sobre el escándalo desatado por la publicación de un artículo en el semanario «Der Spiegel», en el que se acusa a la candidatura alemana de haber comprado votos.

El legendario ex futbolista alemán, que no ha comparecido ante los medios y sólo se ha referido al escándalo en dos cortos comunicados, anunció que no hablará más sobre el asunto «para no entorpecer los futuros interrogatorios» y a pedido de la comisión investigadora.

Beckenbauer reiteró el argumento esgrimido por el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Wolfgang Niersbach, de que la DFB pagó en 2005 6,7 millones de euros (7,6 millones de dólares) a la FIFA para asegurarse en contrapartida un subsidio de ésta de 250 millones de francos suizos para los preparativos del torneo.

Blatter, por su parte, negó que se hubiera reunido con Beckenbauer para hablar de este asunto, como aseguró Niersbach. «Nunca le exigí dinero a Beckenbauer. Nunca en la vida», dijo al dominical «Schweiz am Sonntag».

El semanario «Der Spiegel», que sacó a la luz el dudoso pago diez días atrás, sugirió que el dinero pudo ser destinado a sobornar a dirigentes asiáticos para asegurarse Alemania la sede del Mundial en detrimento de la favorita Sudáfrica. (dmz/dpa/hl)