California rechaza propuesta para retirar vehículos de Volkswagen

 

El CEO de la compañía, Matthias Müller (Foto: A Haber / Twitter)

Wolfsburgo/Sacramento, 12 de enero 2016 – Las oficinas medioambientales de California rechazaron hoy un plan presentado por Volkswagen para retirar del mercado vehículos involucrados en el escándalo de manipulación de emisiones al considerar que su propuesta «se queda corta».

«Volkswagen tomó la decisión de no respetar las pruebas de emisión y luego intentó encubrirlo», escribió Mary Nichols, presidenta de la Agencia de Protección Ambiental de California (CARB, por sus siglas en inglés).

«Continuaron y agravaron la mentira, y cuando fueron detectados, intentaron negarlo. El resultado fueron miles de toneladas de óxido de nitrógeno que dañaron la salud de los californianos. Deben corregirlo. La decisión de hoy es un paso para garantizar que eso sucederá», añade el comunicado emitido este martes.

La CARB asegura que la propuesta de VW «se queda corta», pero dejó abierta la puerta para que la automotriz alemana presente un nuevo plan.

CARB se negó a aceptar la propuesta referida a coches diésel de 2 litros vendidos en California entre 2009 y 2015.

Según el organismo, la iniciativa no era lo suficientemente detallada, no aportaba la información necesaria sobre las reparaciones propuestas ni respondía a los impactos en el rendimiento del coche, en las emisiones y en la seguridad.

Volkswagen explicó que la negativa «se refiere a los primeros planes de retirada presentados a la CARB en diciembre. Desde entonces», subrayó la automotriz, VW «mantuvo conversaciones constructivas con la CARB».

El CEO de la compañía, Matthias Müller, tiene previsto reunirse este miércoles en Washington con la directora del organismo medioambiental estadounidense EPA, Gina McCarthy. Será la primera reunión de alto nivel desde que se destapó el escándalo de emisiones.

De todos modos, la EPA respaldó hoy claramente la postura de California al asegurar que VW no había presentado «una propuesta susceptible de aprobación».

Volkswagen admitió a mediados de septiembre haber incorporado en unos 600.000 coches diésel de 2 y 3 litros de la marca VW, Porsche y Audi un software que manipulaba los valores de emisión para adecuarlos a los estándares requeridos.

Ahora la automotriz enfrenta además una demanda por fraude y violación de las disposiciones medioambientales y podría ser condenada al pago de más de 42 millones de euros.

En simultáneo a esa demanda, cientos de clientes exigen una indemnización por la vía judicial.

Y cuando restan pocas horas para el encuentro de alto nivel con la EPA, el CEO de VW generó revuelo con declaraciones hechas al margen de la feria de Detroit. En una entrevista radial poco feliz, Müller se refirió al escándalo como «un problema técnico».

Al generar críticas, VW aseguró que había habido un malentendido. «El domingo estábamos en una situación muy particular: había muy poco espacio, las preguntas eran planteadas a viva voz en inglés y alemán y ahí una pregunta fue mal interpretada y errónamente catalogada. Eso fue lo que llevó a las declaraciones equívocas». (dmz/dpa/hl)