“Checo” fue octavo pero conquistó el corazón de los mexicanos en F1

 

 

Sergio Peréz no fue de los primero lugares, pero los mexicanos lo mantienen en su corazón tras su esfuerzo y disponibilidad que mostró en tierras aztecas (Foto: Autoexplora México / Twitter)

Por Sergio Carrillo

Ciudad de México, 3 de noviembre 2015 – El piloto mexicano Sergio «Checo» Pérez terminó octavo en el Gran Premio de Fórmula 1 en México, pero finalizó primero al conquistar el corazón de 120.000 espectadores que aportaron el color en el remozado circuito «Hermanos Rodríguez».

Una lluvia de aplausos de familiares, amigos y del equipo Force India marcaron la bienvenida al piloto de 25 años al llegar a la casa de la escudería en el autódromo de la capital mexicana.

No era para menos y los abrazos no se hicieron esperar. Fue el debut de «Checo» en su país, el regreso a México de la Fórmula 1 tras más de dos décadas de ausencia y el cariño de los espectadores que nunca dejaron de corear «Checo», «Checo» desde las gradas.

«Fue una buena carrera, Sergio manejó muy bien y hoy todos nos vamos muy satisfechos, pero sobre todo muy orgullosos de cómo México se presentó al mundo», dijo a la dpa el empresario Carlos Slim Domit.

«Fue un fin de semana muy impresionante. Todos los equipos están muy emocionados con el público mexicano», añadió Slim Domit, el hijo mayor del magnate más poderoso del país y fundador de la Escudería Telmex, de la que salieron con honores Pérez y Esteban Gutiérrez, nombrado esta semana piloto de la nueva escudería estadounidense Haas.

«El futuro es prometedor, sin duda. En 2016 tendremos dos pilotos mexicanos», dijo Slim Domit, quien les deseó «que tengan una buena temporada».

Con el paso de los años y el apoyo financiero del gigante de las telecomunicaciones, Pérez aterrizó en la máxima competición del motor en 2011. Primero compitió con Sauber dos años y luego fichó por McLaren, equipo en el que corrió en 2013 antes de firmar con Force India.

El piloto de 25 años contó desde el principio con el mecenazgo de la familia Slim, encabezada por su patriarca, Carlos Slim Helú, la segunda persona más rica del planeta según la lista «Forbes».

«Con la consistencia que ha mostrado seguramente regalará grandes satisfacciones como fue este año», agregó un satisfecho Slim Domit del debut de «Checo» ante su público.

Antonio, el hermano mayor de Sergio, era uno de los más contentos. «Fue un resultado positivo para el equipo», comentó a la dpa.

«Si nos ponemos a ver que es quinto en el campeonato mundial de constructores y es noveno en la clasificación de pilotos (68 puntos) fue una semana positiva. Ojalá pueda mantener ese ritmo y seguir compitiendo con los equipos de arriba», destacó ‘Toño’ tras la carrera de su hermano en su tierra natal.

Antonio Pérez, el papá, un ex taxista que con el paso de los años se convirtió en piloto y en empresario, recordó a la vez que «Checo» fue corrido de este mismo autódromo junto con su go-kart a la edad de 12 años tras un incidente en la pista.

«En esa ocasión ‘Checo’ lloró tanto que las lágrimas se le agotaron».

Con el paso de los años y tras su paso por varias categorías en el automovilismo, llegó a la Fórmula 1.

En el Gran Premio de México Pérez terminó octavo, una posición adelante de la que comenzó.

Miles de aficionados ataviados con máscaras multicolores como las que usan los luchadores profesionales o con banderas mexicanas con el nombre de «Checo» o fotografías de Sergio y los gritos de «Checo», «Checo», celebraban el paso de Sergio en su monoplaza en cada una de las 71 vueltas.

Previo a la carrera, Pérez recorrió la pista a bordo de un auto antiguo, descapotable, envuelto con la bandera de su país. Luego regaló gorras a los aficionados, mientras un grupo de mariachis interpretaba temas musicales, entre ellos el famoso «Cielito lindo».

En el marco de la carrera, un grupo de niños indígenas ataviados con trajes regionales interpretó el himno nacional, mientras aviones sobrevolaron el cielo dejando una estela de humo con tonalidades verde, blanco y rojo.

Una lluvia de papeles multicolores con los colores de la bandera mexicana cerró con broche de oro el triunfo del alemán Nico Rosberg, por delante de su compañero de equipo y ya campeón, el británico Lewis Hamilton.

Rosberg ganó el Premio de México, pero Pérez se llevó el cariño y el reconocimiento de las 120.000 personas que se dieron cita en la soleada tarde en el regreso a tierras mexicanas de la máxima categoría del aumtomovilismo. (dmz/dpa/ahr/hl)