Críticas en la UE a los planes de expansión de gasoducto ruso-alemán

 

La planeada expansión del gasoducto Nord Stream generó hoy una fuerte oposición por parte de varios países de la Unión Europea (UE) (Sputnik Deutschland / Twitter)

Bruselas, 18 de diciembre 2015 – La planeada expansión del gasoducto Nord Stream, que va de Rusia a Alemania, generó hoy una fuerte oposición por parte de varios países de la Unión Europea (UE).

«Desde mi punto de vista (la ampliación) no contribuye a la diversificación (del abastecimiento energético)», dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, después de un duro debate al respecto en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) en Bruselas.

La canciller alemana, Angela Merkel, evitó sin embargo que la UE transmitiera una posición clara contra Nord Stream 2, ya que en el documento final no fue incluida una declaración sobre política energética que pedían principalmente por los países de Europa del Este y central.

El texto propuesto hacía hincapié en que la expansión del gasoducto es incompatible con los objetivos de la política energética europea. En el documento final de la cumbre, sin embargo, sólo se incluyó una declaración general que apunta que toda nueva infraestructura debe cumplir con la legislación y los objetivos de la UE, pero sin especificar cuáles son esos objetivos.

Tusk criticó que el denominado Nord Stream 2 «aumentaría la dependencia de Rusia y aglutinaría el 80 por ciento de los suministros en una ruta». «También supondría una posición dominante de (la gasista rusa) Gazprom en el mercado alemán, incrementando su cuota (de mercado) a más del 60 por ciento», agregó.

El político polaco considera que eso contraviene los objetivos de la política energética de la UE. «Debemos defender el derecho europeo», advirtió. La Comisión Europea está analizando actualmente el proyecto, un paso que según Tusk será determinante.

La ampliación de Nord Stream es también controvertida porque Ucrania teme perder peso respecto a Rusia al desviarse el abastecimiento de gas.

La expansión del gasoducto del mar Báltico supondría la construcción de dos nuevas tuberías subterráneas por las que llegarían 55.000 metros cúbicos adicionales de gas cada año a Alemania y otros países de la UE.

El Gobierno alemán apoya los planes y hoy la canciller Merkel subrayó que se trata de «un proyecto económico» en el que están involucrados inversores privados. La mandataria alemana insistió además en que Ucrania seguiría teniendo importancia como país de tránsito, aunque uno de los objetivos de la ampliación es precisamente pasar por esa nación.

Según Tusk, varios países quisieron abordar hoy esta cuestión durante la cumbre, entre ellos Italia y Bulgaria. «Es un asunto muy delicado porque la discusión sobre Nord Stream fue dura, fue un debate muy emocional, pero hemos adoptado conclusiones que han sido aceptadas por todos los países miembros de la UE», explicó.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, dijo que varios países apuntaron que los intereses de Ucrania no podían ser ignorados.

«Fue más complicado que el tema de la migración», dijo Orban después de las conversaciones.

Además de Hungría, muchos otros Estados de Europa Central y Oriental criticaron los planes. Su principal argumento es que con el gasoducto no iba a disminuir la dependencia con Rusia, sino por el contrario la iba a intensificar.

Además, por ejemplo, Eslovaquia debe tener en cuenta la pérdida de los derechos de tránsito porque el gas de Rusia en el futuro ya no será trasladado a través de su territorio, sino a través del mar Báltico a Europa occidental.

Según diplomáticos, Italia también expresó críticas a la expansión del gasoducto. (dpa/dmz/hl)




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