Alemania extenderá controles de frontera por ola de refugiados

 

Alemania extenderá los controles en sus fronteras por la ola de refugiados (Foto: Jürgen Weichert / Twitter)

Berlín, 28 de octubre 2015 – Alemania extenderá por dos semanas más, hasta el 13 de noviembre, los controles limítrofes para garantizar el ingreso ordenado de los refugiados que continúan llegando a través de la frontera sur con Austria.

El ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière, comunicó la decisión en una carta dirigida a la Comisión Europea en Bruselas a la que tuvo acceso dpa. En la misma aclara que en caso de no modificarse la situación de forma sustancial, los controles «serán prologados en principio por tres meses».

Alemania reimplantó los controles fronterizos a mediados de noviembre en un intento por frenar la ola masiva de refugiados de Cercano Oriente y África que llegan desde hace semanas a diario al país.

Poco antes, De Maizière comunicó que Berlín apunta a que la cifra de solicitantes de asilo procedentes de Afganistán, que constituyen el segundo mayor grupo de refugiados que llegan al país después de los sirios, se reduzca sensiblemente y acelerará las deportaciones de peticionarios, especialmente de los países balcánicos.

«Afganistán figura este mes y en todo el resto del año en segundo lugar de los países de origen (de los refugiados). Es algo inaceptable», sostuvo el ministro del gobierno de coalición de la canciller Angela Merkel.

De Maizière alegó que están llegando a Alemania más y más afganos de clase media y opinó que estos, al igual que los jóvenes, debieran permanecer en su país para trabajar por su reconstrucción.

«Estamos de acuerdo con el gobierno afgano: no queremos esto», fue categórico.

El político democristiano alemán anticipó que trabajará junto con el gobierno afgano para aumentar el número de deportaciones y anunció un cambio de postura de las autoridades frente a los pedidos de asilo de afganos.

De Maizière reconoció que la situación de seguridad en Afganistán «no es tan buena como en otros lugares» y prometió que cada caso será analizado a conciencia.

Al mismo tiempo anticipó que se acelerarán hasta fin de año las deportaciones y las partidas voluntarias de solicitantes a los que se les denegó asilo.

«Cuento con que en las próximas semanas crecerá de forma sustancial el número de repatriaciones, de partidas voluntarias y deportaciones», especialmente de los países de los Balcanes, avanzó.

El ministro criticó, por otra parte, la postura de la vecina Austria, que permitió en los últimos días la llegada sin control de miles de refugiados a la frontera sur de Alemania.

«El comportamiento de Austria en los días pasados no estuvo bien (…) Tenemos que criticar que al entrar la noche y sin que mediara una advertencia fueron llevados refugiados a ciertos puntos de la frontera alemana, sin que se pudieran efectuar preparativos (para recibirlos)».

«Austria se comprometió a volver a actuar de forma ordenada (..) Espero que esto ocurra inmediatamente».

El flujo de refugiados en el límite entre Alemania y Austria no cesa. El miércoles ingresaron unos 5.500 migrantes, comunicó hoy un portavoz policial alemán. Únicamente el fin de semana se contabilizaron 15.000 ingresos.

En la frontera se forman largas colas de espera para cumplir los trámites de registro al entrar en Alemania, lo que también causa desesperación entre los refugiados.

Dos de ellos se tiraron a las aguas del río Inn, entre ambos países, y sólo por milagro se salvaron. «Los dos subestimaron la corriente del río, pero se pudieron asir a un pilar del puente y ser rescatados», dijo el portavoz.

En la región fronteriza ya no queda espacio para acoger a refugiados mientras las temperaturas siguen bajando por la llegada del invierno.

Unas 1.700 personas fueron alojadas en la mayor sala de eventos de Passau, mientras que otro millar encontró refugio en otra sala en la vecina Ruhstorf. También en Freilassing estaba colmado con 1.200 el centro de primera acogida. (dmz/dpa/hl)