Ataques de Colonia abren el debate sobre leyes migratorias alemanas

 

 

Ataques de Colonia abren el debate sobre leyes migratorias más estrictas en Alemania  (Foto: Daniel / Twitter)

Por Christiane Jacke y Almudena de Cabo

Colonia/Berlín, 8 de enero 2016 – La presencia de refugiados entre los sospechosos indentificados por la policía alemana tras la oleada de agresiones contra mujeres en Nochevieja en Colonia abrió hoy un debate sobre el endurecimiento de las leyes de inmigración.

El Ministerio de Interior alemán confirmó hoy que entre los 32 sospechosos identificados hasta el momento por la Policía federal se encuentran nueve argelinos, ocho marroquíes, cinco iraníes, cuatro sirios, un iraquí, un serbio, un estadounidense y tres alemanes. De ellos, 22 son refugiados, informó un portavoz.

Sin embargo, se trata de delitos de agresión física y robos registrados en el interior o a 30 metros de distancia de la estación de trenes, de la que es competente la Policía federal, y no en la plaza delante de la estación, donde se produjeron las agresiones en masa.

De momento, no se ha podido relacionar a ningún solicitante de asilo con delitos sexuales, detalló la fuente. Si bien la Policía federal recibió tres denuncias por agresión sexual, no se ha identificado de momento a ningún sospechoso para esos casos, agregó el portavoz.

Del resto de denuncias presentadas por actos delictivos cometidos en la plaza la última noche de 2015 delante de la estación de trenes se encarga la policía de Colonia, cuya gestión ha sido fuertemente criticada y obligó hoy al ministro de Interior de Renania del Norte-Westfalia, Ralf Jäger, a destituir de su puesto al jefe de la Policía de Colonia, Wolfgang Albers.

Se acusa a la jefatura de policía, entre otras cosas, de no haber informado a tiempo a la opinión pública de los ataques y de haber ocultado informaciones como la nacionalidad de los sospechosos.

«La Policía tiene el deber de esclarecer por completo lo sucedido en Nochevieja y tomar las consecuencias necesarias», informó Jäger. «Las personas quieren saber a tiempo qué pasó en Nochevieja, quiénes son los delincuentes y cómo se pueden evitar casos de este tipo en un futuro», agregó.

La presencia de refugiados y de inmigrantes entre los asaltantes desencadenó un debate sobre un endurecimiento de las leyes de inmigración en un momento en que Alemania recibe un gran flujo de solicitantes de asilo. En 2015 registró 1,1 millones de refugiados, de los cuales 428.500 proceden de Siria, según informó esta semana el Ministerio de Interior alemán.

La canciller alemana, Angela Merkel, partidaria de endurecer la legislación, agilizar las deportaciones y conseguir que los solicitantes que hayan sido condenados a cárcel pierdan su derecho de asilo, subrayó hoy la importancia de llegar al fondo de lo sucedido antes de acordar cualquier medida.

«Para la canciller alemana es importante que primero se ponga sobre la mesa la verdad completa sin que se oculte o disimule nada», subrayó el viceportavoz del Gobierno alemán, Georg Streiter.

«Cualquier otra cosa daña el Estado de Derecho y a la gran mayoría de refugiados sin antecedentes penales que buscan protección entre nosotros», declaró.

El vicecanciller alemán y jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, se unió a la iniciativa de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y reclamó mano dura del Estado contra los que infringen la ley alemana y abogó por que los criminales extranjeros cumplan las penas en sus países de origen.

Se debe analizar cómo se puede hacer de nuevo realidad el principio «Prisión en sus países de origen», indicó al diario «Bild». «¿Por qué deben los contribuyentes alemanes pagar las estancias en prisión de los criminales extranjeros?», se preguntó el socio de la canciller Angela Merkel. La amenaza de acabar tras las rejas en sus países les asusta mucho más que pasar un tiempo en una cárcel alemana, agregó.

En su opinión, en conjunto debe agilizarse el proceso de deportaciones. Si los Estados se niegan a aceptar de vuelta a los solicitantes de asilo, entonces Alemania les deberá dar a elegir: «O asumen la responsabilidad de sus ciudadanos o reduciremos la ayuda al desarrollo», indicó.

De acuerdo con datos de la Policía, en total cerca de 1.000 hombres de apariencia árabe o norteafricana con edades comprendidas entre los 18 y 35 años, «en fuerte estado de embriaguez» y divididos en pequeños grupos, cercaron a las mujeres, las acosaron y les robaron en las inmediaciones de la estación central de trenes de Colonia en Nochevieja. Hasta el momento se han presentado 170 denuncias.

La Policía tiene 350 horas de material videográfico y cerca de 250 dispositivos de almacenamiento que aún deben ser analizados, informó a dpa un portavoz. Para agilizar las investigaciones se ha incrementado hasta 100 el número de agentes que conforman el grupo de investigación «Año nuevo». (dpa/dmz/hl)