Ciudad alemana prohíbe la entrada a la piscina a los refugiados

 

Ciudad alemana prohíbe la entrada a la piscina comunal a los refugiados (Foto: idowa / Twitter)

Bornheim/Rheinberg, 15 de enero 2016 – Los refugiados varones no podrán entrar temporalmente en la piscina cubierta de Bornheim, a 23 kilómetros al sur de Colonia, debido a las quejas de las usuarias, que les acusan de acoso sexual, anunció hoy el gobierno de la ciudad alemana.

La ciudad ha prohibido el acceso a los varones mayores de 18 años porque cada vez más mujeres que acudían a la piscina y trabajadoras se sentían agobiadas por el acoso sexual por parte de los hombres procedentes de un centro de refugiados cercano, informó el encargado de asuntos sociales, Markus Schnapka. Sin embargo, no se ha producido delito alguno, agregó sobre el acoso, únicamente verbal.

La prohibición ha sido aceptada con comprensión por los residentes en el centro de refugiados, indicó. «Tan pronto como recibamos un informe de los servicios sociales que diga que el mensaje se ha recibido, pondremos fin a esta medida», aseguró.

La asociación de responsables de las piscinas alemanas quieren imprimir nuevos panfletos informativos y colocarlos en las instalaciones para explicar en varios idiomas que no está permitido realizar tocamientos o insinuaciones verbales.

La sociedad alemana de bañistas se mostró contraria a una prohibición general para los refugiados varones. Es cuestionable si esta prohibición se puede sostener en la práctica y legalmente, indicó un portavoz.

La ciudad de Bornheim informó que los refugiados tienen unos carnet con los que reciben precios especiales cuando acuden a la piscina, por lo que se puede saber si son o no refugiados y negarles la entrada. «Sencillamente también es importante que las mujeres no tengan que escuchar cualquier tipo de obscenidad», indicaron.

La medida desencadenó un acalorado debate en las redes sociales. «Entonces habría que dejar fuera a todos los hombres que se muestren machistas. Incluidos también los viejos que tienen fantasías obscenas y aquellos que sólo observan a los niños para su propio gozo», escribió Katja L. en Facebook. «A estos hay que sumar las mujeres que hacen comentarios dañinos sobre otros y aquellos que toman objetos ajenos…», agregó.

Mientras, Berthold B. criticó que se condene a un grupo de personas en conjunto por los actos cometidos por unos pocos. «Es un error. Que se prohíba la entrada a los delincuentes está bien. Una denuncia también está bien. Sin embargo, que se prohíba la entrada a todo un grupo minoritario y que se les ponga bajo sospecha general no está bien y tampoco es posible legalmente», afirmó.

«¡La situación no mejora porque se excluya a los refugiados de la sociedad!¡Me avergüenzo de ustedes!», escribió Dimi Papoulias en Twitter.

No obstante, también hubo usuarios que mostraron comprensión por la medida y recordaron que no es permantente. «Debe servir sólo para reflexionar. Se levantará de nuevo», opinó Sylvia S. «La situación en la piscina no era sostenible a pesar del refuerzo de seguridad», apuntó por su parte Nicolas G.

El revuelo suscitado por la medida llevó a la ciudad de Bornheim a anunciar que la prohibición será eliminada en las próximas semanas. El lunes el gobierno de la ciudad debatirá sobre qué día se acabará con la prohibición, informó el alcalde de la ciudad, Wolfgang Henseler, al diario de Bonn «General-Anzeiger».

Por su parte, la ciudad de Rheinberg am Niederrhein, también en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, decidió cancelar su desfile de carnaval, que debía pasar cerca de un centro de solicitantes de asilo.

Se necesitaba un plan de seguridad que no era posible elaborar en tan poco tiempo, informó un representante de la ciudad. No obstante, el desfile no se ha cancelado sólo por pasar cerca del centro, agregó.

Algunos de los residentes en la localidad se mostraron desconcertados por el anuncio. «Estamos en Alemania y es nuestra tradición. ¿Qué será lo próximo a lo que renunciemos? ¿Las Navidades?», preguntó Liane Weyers.

Alemania se encuentra conmocionada después de que salieran a la luz las agresiones en masa a mujeres por parte de un millar de hombres, entre los que había refugiados, que tuvieron lugar en Nochevieja en las inmediaciones de la estación central de trenes de Colonia, en el oeste del país.

Hasta ahora, 739 mujeres han acudido a las autoridades alemanas para denunciar acosos, robos o agresiones sufridas la última noche de 2015 en Colonia. (dmz/dpa/hl)