Kosslick: La Berlinale sondea «las causas de flujos de refugiados»

 

Dieter Kosslick, siempre con sombrero y chal,  dirige desde 2001 el Festival Internacional de Cine de Berlín (Foto: Deborah Cole / Twitter)

Berlín, 31 de enero 2016 – La crisis de refugiados que atraviesa Europa marcará también el programa de la nueva edición del Festival Internacional de Cine de Berlín que comienza esta semana, adelantó su director.

«Muchos directores buscan las causas de los flujos de refugiados», dijo Dieter Kosslick en una entrevista con dpa comentando la edición 66 de la Berlinale (11 al 21 de febrero).

El programa incluye casi 400 películas y la presencia de estrellas como George Clooney, Nicole Kidman o Gérard Depardieu, además de un jurado presidido por una figura especial.

dpa: ¿Cómo logró convencer a Meryl Streep de que presidiera el jurado?

Kosslick: Lo logró más el público que yo. Hace dos años, cuando Meryl Streep recibió el Oso de Oro honorífico, el público la recibió con un huracán de admiración y cariño. Cuando me dijo que quería estar alguna vez más tiempo en Berlín, reaccioné de inmediato: «Magnífico, hay posibilidades». El trabajo de jurado es duro: tienen que ver 18 películas en diez días, sentarse a discutirlas, cumplir con citas de protocolo, dar entrevistas y decidir premios. Pero Meryl Streep dijo «sí», aunque nunca había sido presidenta de jurado en un festival.

dpa: ¿Cómo se refleja el presente marcado por los destinos de tantos refugiados en las películas que compiten en la Berlinale?

Kosslick: El caso más claro es el del documental «Fuocoammare», de Gianfranco Rosi. El director italiano vivió varios años en Lampedusa para filmar esta película. Conocemos la isla por los medios como escenario de horribles naufragios de botes con refugiados. En una mezcla de documental y escenas preparadas, Rosi cuenta el drama de los refugiados y, paralelamente, la historia de un joven que vive en Lampedusa.

Muchos directores buscan las causas de los flujos de refugiados. «Cartas de guerra», del portugués Ivo M. Ferreira, trata de la guerra de Angola y sus consecuencias para África. «A Lullaby to the Sorrowful Mystery» de Lav Diaz, con sus ocho horas la película más larga en competición en la historia de la Berlinale, se centra en la lucha contra el dominio colonial español a fines del siglo XIX en Filipinas. No son películas que muestren tanques, sino el horror de las guerras. De esos horrores huyen las personas que hoy llegan a buscar refugio entre nosotros.

dpa: ¿Qué otros temas interesan a los directores hoy?

Kosslick: Las películas francesas en concurso, por ejemplo, son cintas de entretenimiento inteligente. «Saint Amour», con Gérard Depardieu, o «Des nouvelles de la planète Mars», de Dominik Moll, son comedias que harán reír al espectador «serio» de la Berlinale. Igual que «Chi-Raq», de Spike Lee, un imponente retrato de la comunidad negra de Chicago y su sociedad llena de violencia.

dpa: Spike Lee llamó a boicotear la gala de los Oscar, porque la Academia de Hollywood no nominó a actores negros…

Kosslick: Nosotros ya dimos el Oso de Plata a Halle Berry hace 14 años por su papel en «Monster’s Ball»… y luego se convirtió en la primera mujer negra en ganar un Oscar como mejor actriz.

dpa: ¿La situación de Mani Haghighi, el iraní que participa este año en la sección oficial, es tan difícil como la de Jafar Panahi, ganador del año pasado? Panahi, crítico con el gobierno y preso, no pudo viajar a Berlín.

Kosslick: Mani Haghighi vive en Irán y puede mostrar sus películas allí y en el extranjero. En 2012 ya participó con «Modest Reception» en la sección Forum de la Berlinale. «A Dragon Arrives!», con la que acude este año a la sección oficial, es una gran epopeya que transcurre sobre todo en el desierto iraní. Allí se dan alegorías que podrían entenderse como un gran fresco sobre los mitos y la historia de Irán. Es un gran proyecto, una película que no se puede prohibir ni con toda la voluntad.

dpa: ¿Habrá medidas de seguridad adicionales este año después de los atentados de París?

Kosslick: Por supuesto somos conscientes de la situación y haremos todo lo que haya que hacer. Estamos sincronizados con las autoridades responsables de la seguridad. No es algo nuevo para nosotros. Tenemos un plan de seguridad y tomaremos todas las medidas necesarias, de ser necesario también a corto plazo.

DIETER KOSSLICK (67 años) dirige desde 2001 el Festival Internacional de Cine de Berlín, uno de los «tres grandes» de Europa junto con Cannes y Venecia. Conocido por su humor, su sombrero y su chal, Kosslick mantuvo el carácter político que distingue al festival. Su contrato como director dura hasta 2019. (dmz/dpa/hl)