Luis Sepúlveda, autor de “Patagonia Express”, muere por coronavirus

El escritor Luis Sepulveda fue el primer contagiado de COVID19 en su región y hoy fallece en Asturias. (Foto: Luis Sepulveda/Facebook)

Madrid, 16 de abril 2020 – El escritor chileno Luis Sepúlveda murió hoy a los 70 años en la ciudad española de Oviedo como consecuencia del coronavirus, confirmó a dpa un portavoz del Hospital Universitario Central de Asturias.

El autor de «El viejo que leía novelas de amor» (1989), que falleció como consecuencia de una falla multiorgánica, fue uno de los primeros diagnosticados en España con la enfermedad en febrero.

Sepúlveda, que desde hace muchos años vivía en la ciudad de Gijón, Asturias, fue llevado al hospital en Oviedo el 29 de febrero. Fue el primer paciente diagnosticado con covid-19 en esa región del norte de España. Según los médicos, la mayoría del tiempo permaneció en la estación de cuidados intensivos con respiración artificial.

Sepúlveda no sólo era escritor, sino también cineasta («Nowhere») y guionista («Tierra del Fuego»), periodista y activista político. En su país natal se rebeló contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

«El viejo que leía novelas de amor» fue su novela más conocida. El libro, como muchas de sus obras, tenía como tema principal la naturaleza y la protección del medio ambiente. Fue traducido a más de 50 lenguas y vendió más de 18 millones de copias.

Sepúlveda nació en Ovalle, en el norte de Chile, el 4 de octubre de 1949. En principio estudió producción teatral en Santiago de Chile y trabajó en el Ministerio de Cultura. Además, se unió a la sección chilena de la organización guerrillera boliviana ELN. Durante ese tiempo, Sepúlveda fue guardaespaldas del presidente chileno Salvador Allende.

Tras el golpe militar en 1973, fue condenado a dos años y medio de prisión. Por presión de la sección alemana de Amnistía Internacional, entre otras organizaciones, se le permitió cumplir prisión domiciliaria. Poco después, Sepúlveda pasó a la clandestinidad y fue condenado a 28 años de cárcel tras ser detenido nuevamente. La pena fue reducida a ocho años de exilio por presión internacional.

A través de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay, finalmente llegó a Ecuador, donde trabajó como director teatral y en un proyecto de la Unesco para proteger a los aborígenes de la región del Amazonas. En Nicaragua, luchó en la brigada internacional Simón Bolívar contra las tropas del dictador Anastasio Somoza.

En 1980, le fue concedido el asilo político en Alemania y se quedó viviendo más de diez años en Hamburgo. Entre otras organizaciones, trabajó en la ambientalista Greenpeace, como conductor de larga distancia en el trayecto Hamburgo y Estambul y como corresponsal para la revista «Der Spiegel». Desde mediados de los 90, vivió en España.

Sus obras recorren los más diversos géneros. Escribió policiales y cuentos para niños, narraciones sobre viajes y cuentos. «El viejo que leía novelas de amor» describe la lucha entre el hombre y la naturaleza y habla de los conflictos sociales que generó la llegada del hombre blanco a los entornos de los aborígenes en la zona del Amazonas.  (dpa/dmz/ahr)