Merkel visitará el centro de refugiados objeto de ataques neonazis

 

Los ataques el fin de semana frente a un centro de refugiados en Heidenau (Foto: Nick Jaussi / Twitter)

 

Por Almudena de Cabo

Berlín, 25 de agosto 2015  La canciller alemana, Angela Merkel, visitará el miércoles el centro de refugiados que fue objeto de ataques de la extrema derecha el fin de semana en Heidenau, en el este del país, informaron hoy desde el gobierno.

Tras acordarlo con el alcalde del lugar, Jürgen Opitz, la mandataria alemana hablará con los refugiados, así como con los principales voluntarios y fuerzas de seguridad el miércoles al mediodía, indicó la oficina de prensa del gobierno alemán.

Tras los fuertes disturbios que se vivieron el viernes y el sábado a las puertas del centro de refugiados de la pequeña localidad sajona, próxima a Dresde, que acabaron con más de 30 policías heridos, el alcalde reclamó el lunes la presencia de Merkel a más tardar en dos días.

El primer ministro de Sajonia, Stanislaw Tillich, acompañará a la canciller alemana. Posteriormente los dos viajarán a Glashütte, donde inaugurarán una fábrica de la empresa Lange Uhren.

El vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, viajó ya el lunes a Heidenau tras los incidentes para hablar con los refugiados y hacerse una idea en persona de las dimensiones de lo ocurrido.

Esto provocó que el Partido Socialdemócrata (SPD), del que forma parte Gabriel, recibiera una oleada de e-mails con mensajes de odio y una amenaza de bomba telefónica que obligó a desalojar la central del partido en Berlín.

«La visita de Gabriel originó que la gentuza de los radicales de la derecha acosaran la sede del partido con llamadas de desprecio, e-mails y comentarios», declaró hoy a dpa la secretaria general del SPD, Yasmin Fahimi.

«Han sido insultados, ofendidos y amenazados trabajadores, políticos y el SPD», agregó un día después de que el vicecanciller asegurara que la gente que atacó el centro es «escoria». «El SPD no va a tolerar a esta gentuza neonazi», agregó Fahimi.

Merkel, por su parte, se convirtió los últimos días en objeto de críticas tanto desde los medios de comunicación como desde las redes sociales, que la acusaron de falta de acción y de callar ya demasiado tiempo frente a los disturbios de la extrema derecha y de los racistas.

La líder cristianodemócrata condenó el lunes con palabras inusualmente duras los ataques en Heidenau, que calificó de «espantosos» y «absolutamente inaceptables».

«Hubo un ambiente agresivo y racista, que de ninguna manera es aceptable. Es repugnante cómo los radicales de la derecha y neonazis pronuncian mensajes de odio», afirmó.

Alemania se encuentra sumida en un debate sobre los refugiados, en un momento en el que espera la llegada récord de 800.000 refugiados este año en la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial.

La gran afluencia de refugiados ha provocado también un incremento del número de ataques a los centros de acogida, en especial en Sajonia, donde en lo que va de año se han registrado 35 ataques.

El ministro de Justicia, Heiko Maas, aplaudió las duras palabras de la canciller y alertó sobre apoyar ataques racistas como los registrados el fin de semana.

«Estos matones de la derecha, que hay allí, no pertenecen a las calles, sino a los tribunales y allí es donde acabarán también», aseguró en declaraciones a la televisión pública alemana ARD.

Por su parte, el presidente del Parlamento alemán, Norbert Lammert, calificó de «vergüenza» los ataques contra los centros. «Es vergonzoso para nuestro país», aseguró al diario germano «Westdeutsche Allgemeine Zeitung».

El Consejo Central Judío en Alemania aprovechó la ocasión para insistir en la necesidad de prohibir el partido político de extrema derecha NPD. «Organizaciones de radicales de la derecha, en especial el NPD, mostraron su verdadera cara en las protestas en Sajonia», aseguró su presidente, Josef Schuster, al rotativo «Neue Osnabrücker Zeitung».

Al igual que Merkel, el presidente federal de Alemania, Joachim Gauck, visitará el miércoles un albergue de refugiados, en su caso, en Berlín.

Mientras, el ministro de Interior, Thomas de Maizière, acudió hoy a un centro de refugiados en Friedland, en Baja Sajonia, donde afirmó que a pesar del incremento del número de ataques, también existe una gran disponibilidad de la sociedad para ayudar a los recién llegados.

«Deberíamos mostrar a la opinión pública alemana que a pesar de todo hay muchos casos en los que las cosas transcurren bien», declaró a dpa. «Y esas historias también debemos contarlas».

Sin embargo, los ataques se siguen sucediendo. Un edificio que estaba siendo preparado para convertirse en un centro de acogida de refugiados ardió la noche del lunes en la región de Brandeburgo, al oeste de Berlín.

Nadie resultó herido en el incendio en el polideportivo en la pequeña localidad de Nauen, con 16.000 habitantes. Este fuego se suma al de la noche anterior, cuando también ardió un centro habilitado para albergar a refugiados en Baden-Württemberg.(dmz/hl)