Refugiados en el norte de Grecia se resisten a ser deportados

 

Refugiados en el norte de Grecia  (Foto: Homofürst / Twitter)

Atenas/Londres, 4 de diciembre 2015 – Unos 1.500 refugiados procedentes de Marruecos, Pakistán e Irán se enzarzaron hoy en enfrentamientos con la Policía en el norte de Grecia en protesta contra la decisión de las autoridades griegas de trasladarlos en trenes a Atenas para su posterior deportación.

La Policía griega cerró la frontera para impedir que los refugiados crucen a Macedonia. Algunos de ellos arrojaron piedras contra otros refugiados que sí recibieron permiso para cruzar la frontera.

La situación en la frontera entre Grecia y Macedonia es tensa desde hace varios días. Según informaciones de la agencia de noticias griega Ana-Mpa, unos 1.600 refugiados estaban en la noche del jueves varados en la frontera.

Sin embargo, la Policía griega permite que algunos grupos de refugiados crucen la frontera con Macedonia. En la mañana de hoy, unos 1.100 ciudadanos sirios, afganos e iraquíes pudieron entrar en Macedonia, según Ana-Mpa. En cambio, a los inmigrantes procedentes de Marruecos, Pakistán e Irán se les niega el paso por la frontera.

Presionada por otros países miembros de la Unión Europea, Grecia aprobó en la noche del jueves el despliegue de efectivos de la agencia europea de fronteras Frontex en la región fronteriza con Macedonia. La Comisión Europea informó que los agentes de Frontex ayudarán en el registro de los refugiados en la frontera.

Mientras, la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) acusó a Macedonia de reprimir a los refugiados con balas de goma y gases lacrimógenos.

AI calificó de «muy alarmanentes» las informaciones difundidas en ese sentido sobre la situación e la frontera entre Macedonia y Grecia y pidió contención al gobierno en Skopie. La actuación de las fuerzas de seguridad macedonias solo contribuye a aumentar las tensiones y es necesario respetar las normas internacionales, exigió AI en Londres. (dmz/dpa/hl)