El silencio de Franz Beckenbauer

 

El expresidente de FIFA Joseph Blatter (izq.) y Franz Beckenbauer (Foto: Infobae América / Twitter)

Por Florian Lütticke

Berlín, 23 de octubre 2015 – La imagen supuestamente impecable de Franz Beckenbauer recibió en los últimos días violentos arañazos. Investigado por la comisión de ética de la FIFA y figura central de un sospechoso pago en relación con el Mundial 2006, su cuento de hadas, el legendario ex futbolista alemán opta por guardar silencio.

La última vez que el «Kaiser» realizó una aparición pública fue a principios de octubre y como a él le gusta: estrechando la mano al presidente de Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, y al jefe de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Wolfgang Niersbach, en su simposio Camp Beckenbauer.

Sin embargo, en el transcurso de una semana, el ícono del fútbol germano vio cómo su nombre se unía al «FIFAGate», un escándalo de corrupción en el organismo mundial que no deja de crecer. Y desde entonces evitó cualquier escenario público.

El ex jugador tenía previsto asistir hoy a la gala de inauguración del museo del fútbol alemán en Dortmund, pero borró la cita de su calendario.

«Franz Beckenbauer no hablará en público hasta nuevo aviso», señalaron sus representantes. Sí hablará en privado, ya que, según sus portavoces, declarará ante la comisión externa que investiga el sospechoso pago de la DFB a la FIFA.

La investigación por parte de la comisión ética de la FIFA por su poca colaboración en relación al proceso de elección de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022 fue el primer revés. Después, el sospechoso movimiento que realizó como jefe del comité organizador deAlemania 2006 puso más interrogantes sobre su figura.

En el centro de la escena está un encuentro entre Beckenbauer y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en Zúrich a principios de 2002. Según Nierbasch, ahí se acordó el pago de 6,7 millones de euros (7,4 millones de dólares) a la FIFA por parte de la candidatura alemana. Aquel dinero lo habría puesto directamente de su bolsillo el entonces presidente de Adidas, Robert Louis-Dreyfus, amigo íntimo de Beckenbauer.

¿Y por qué sólo Beckenbauer y Blatter sabían de un pago así mientras que se mantuvo al margen a otros miembros del comité como Niersbach?

«Ese pago fue prometido sin que hubiera sido discutido antes en el comité organizador», dijo Horst R. Schmidt, quien fuera vicepresidente de aquel comité de organización.

Según aseguró Niersbach tras una reunión el martes en Salzburgo, el pago era para la financiación de la organización del Mundial. Pero el antecesor de Niersbach al frente de la DFB, Theo Zwanziger, señaló a «Der Spiegel» que Beckenbauer firmó un pagaré a «título personal» a Louis-Dreyfus por el pago de los 6,7 millones de euros.

Y Zwanziger fue más allá: «Está claro de que hubo una caja B en la candidatura alemana al Mundial».

Desde que estalló el escándalo, una de las mayores crisis del fútbol alemán, Beckenbauer apenas emitió dos pequeños comunicados. Cuatro frases, 60 palabras y ninguna aclaración.

«No mandé dinero a nadie para adquirir votos para conseguir que el Mundial de fútbol de 2006 fuera para Alemania. Y estoy seguro de que ningún miembro del comité de la candidatura lo hizo tampoco», dijo el domingo.

Beckenbauer dejó que otros realizaran aquel sospechoso pago, pero el costo de la operación le puede salir ahora muy caro. (dmz/dpa/hl)