Jefe del fútbol español Ángel María Villar, un poder en la sombra

 

Ángel María Villar es el jefe del fútbol español desde hace 27 años (Foto: Abdullah / Twitter)

Madrid, 15 de octubre 2015 – Ángel María Villar es el jefe del fútbol español desde hace 27 años y ocupa desde hace tiempo puestos de primera fila en UEFA y FIFA. Sin embargo, el ex futbolista vasco es principalmente un poder en la sombra.

Nada se acomoda mejor a la forma de actuar de Villar que el acuerdo que alcanzó hoy la UEFA en Nyon, donde el ente rector del fútbol europeo entregó el mando de la organización al español sin obligarle a pagar el peaje que exige el puesto de presidente: la exposición pública.

El dirigente de 65 años asumió las tareas del suspendido Michel Platini, pero seguirá en el cargo de vicepresidente primero, por lo que hoy dejó las explicaciones de lo sucedido en la elegante sede del organismo frente al lago Leman para el secretario general, Gianni Infantino.

El italo-suizo es todo lo contrario al español. Políglota y abierto, Infantino atendió sin perder la paciencia las decenas de preguntas que los periodistas le plantearon. Villar hace tiempo que rechaza cualquier acercamiento de un informador con las palabras «no hablo con la prensa».

En una situación como la actual, la UEFA difícilmente podría permitirse un presidente, aunque sólo fuera por los 90 días de suspensión provisional que pesan sobre Platini, que se niegue a responder preguntas.

En España, donde controla el fútbol con mano de hierro, hace tiempo que el silencio de Villar, de 65 años, está asumido. En el plano internacional, donde su gran mentor fue el argentino Julio Grondona, sería más difícil de aceptar.

Por eso, pese a su experiencia y contactos en las altas esferas, la posibilidad de que el ex jugador del Athletic de Bilbao ocupe el principal sillón de UEFA o FIFA resulta polémica, y más en un momento donde las palabras transparencia y reformas son «leitmotiv».

Villar es un hombre del núcleo duro del poder en el fútbol de las últimas décadas. Fiel al mismo tiempo a Joseph Blatter en la FIFA y a su rival Platini en la UEFA, el español es un dirigente criticado tanto dentro como fuera de España.

En la FIFA son conocidas sus estrechas relaciones con los miembros de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), la organización más golpeada por el escándalo del «FIFAGate» y donde su hijo, Gorka Villar, es director general.

El hijo del jefe de la Federación Española no heredó las dotes futbolísticas de su padre, pero sí su habilidad para desenvolverse en la política del deporte.

Apoyado por el poderoso Grondona, Villar «junior» llegó a la Conmebol como director del departamento legal en 2011. En diciembre del año pasado se convirtió en el director general de la organización con sede en las afueras de la capital de Paraguay, Asunción.

Grondona, caudillo del fútbol argentino y jefe de la influyente comisión de finanzas de la FIFA hasta el mismo día de su muerte, trabó una estrecha amistad con Villar, invitado habitual en los Congresos y reuniones de Conmebol, única confederación que ha expresado públicamente su apoyo a Platini.

El argentino fue un maestro para el español, que al igual que Grondona, creció en el ámbito internacional hasta convertirse en vicepresidente de UEFA y FIFA pese a su escaso conocimiento de idiomas.

Según el libro «The Ugly Game», el qatarí Mohammed bin Hammam contactó con Villar a través de su hijo Gorka para proponerle un trato en la carrera hacia los Mundiales de 2018 y 2022, donde tanto Qatar como España presentaban candidaturas.

El español aseguraba al miniestado árabe cuatro votos en el comité ejecutivo: el suyo, el de Grondona, el del paraguayo Nicolás Leoz y el del brasileño Ricardo Teixeira. Los tres aliados de Villar están hoy implicados en casos de corrupción, mientras que el proceso de entrega de los Mundiales sigue bajo investigación de la justicia suiza.

En su país, Villar ha controlado la federación apenas sin oponentes, apoyado siempre en su alianza con Blatter y Platini. Sin embargo, sus amistades están siendo ahora utilizadas para atacarle por sus enemigos, entre los que se encuentran algunos tan poderosos como el jefe de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas.

«La mayoría están en la cárcel o inhabilitados, y Villar o era muy listo o muy tonto que no se enteraba de nada», lanzó recientemente el jefe de la patronal de clubes. Mientras, el nuevo hombre al mando de la UEFA sigue en la sombra. (dmz/dpa/hl)