Austria dispone drástica reducción de cifra de refugiados

 

Austria dispone drástica reducción de cifra de refugiados (Foto: Jürgen Weichert / Twitter)

Viena/Davos/Belgrado, 20 de enero 2016 – Austria anunció hoy que establecerá restricciones a la cantidad de refugiados que recibirá hasta mediados de 2019, lo que llevó a que países de la ruta de los Balcanes como Eslovenia decidieran evaluar posibles medidas similares.

En un intento por frenar el flujo migratorio hacia la Unión Europea (UE), Austria dispuso que este año permitirá el ingreso de un máximo de 37.500 migrantes, es decir, 50.000 menos que los admitidos en 2015.

Además, la coalición acordó ir reduciendo la cifra en los años subsiguientes, con un máximo de 35.000 en 2017, de 30.000 en 2018 y de 25.000 en la primera mitad de 2019. En total, hasta ese momento los refugiados permitidos en el país sumarán 127.500.

Sin embargo, el Gobierno no aclaró qué ocurrirá si se supera ese límite. Para ello, el Ejecutivo de Viena encargará la elaboración de dos informes que se prevé estén listos en pocas semanas. También está prevista la creación de «zonas de espera» para todos los que lleguen una vez alcanzado el límite previsto y un aumento de la vigilancia en la frontera de Eslovaquia con Croacia, con ayuda también de Alemania.

El ministro de Exteriores de Eslovenia, Karl Erjavec, reaccionó diciendo en el Parlamento que su país debe adecuar la cantidad de migrantes a las medidas adoptadas en sus destinos finales, Austria y Alemania. Se espera que Eslovenia tome este jueves una decisión al respecto.

Las autoridades de Macedonia comunicaron que sólo permitirán el ingreso de migrantes que consignen como país de refugio Alemania y Austria, citan medios locales.

Por su parte, en Austria el canciller socialdemócrata Werner Faymann calificó la medida de su país como una «solución de emergencia» y un «plan B» que pretende ser, además, una llamada de atención a la Unión Europea, según destacó.

«El gran número de refugiados supera nuestro sistema», dijo el vicecanciller conservador Reinhold Mitterlehner. Por eso se apuesta por controles y registros en la «gestión fronteriza», señaló, sin descartar incluso la expulsión de refugiados.

La actuación de Austria es observada con interés sobre todo desde Alemania, donde los socios bávaros de la Unión Democristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel llevan tiempo presionando para que se fije un tope de solicitantes de asilo por año.

El secretario general de la CSU bávara, Andreas Scheuer, hizo un llamamiento a Berlín a seguir los pasos de Viena, mientras que el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, no comentó la decisión del Gobierno austriaco, al tiempo que destacó que Berlín sigue apostando por una «solución europea común».

El presidente alemán, Joachim Gauck, pidió por su parte a la Unión Europea que no permita el fracaso de la comunidad construida a lo largo de décadas por la entrada de personas que huyen de la guerra y de zonas en conflicto, dijo desde el Foro Económico Mundial que se celebra en la localidad suiza de Davos.

«¿Queremos realmente destruir la gran obra histórica que ha traído la paz y el bienestar a Europa, por la cuestión de los refugiados?», dijo en el discurso de apertura del foro. «Nadie, realmente nadie puede quererlo».

Sin embargo, Gauck pidió un debate abierto sobre la limitación del flujo de refugiados y consideró que Alemania adoptará este año diversas medidas para enfrentar la crisis y limitar el número de refugiados.

Gauck criticó también la falta de solidaridad dentro de Europa. Es comprensible, dijo, que en países del centro y este de Europa exista miedo al cambio y una especial preocupación por la identidad nacional.

«Pero me resulta difícil comprender que precisamente nieguen su solidaridad a ciudadanos perseguidos países cuyos ciudadanos experimentaron esa solidaridad por ser precisamente perseguidos políticos».

La presidencia de turno de la UE, en manos de Holanda, y la Comisión Europea, quiere reducir el número de los refugiados que llegan a Europa en los próximos meses.

«El tiempo corre», dijo el primer ministro holandés, Mark Rutte, al presentar hoy el programa de actividades de su país en Estrasburgo.

La Comisión Europea quiere presentar además en las próximas semanas un plan sobre la inmigración ilegal, dijo su presidente, Jean-Claude Juncker, que advirtió que la amenaza de cierre de las fronteras nacionales pone en peligro la libertad de movimiento en la zona Schengen.

Se estima que unas 900.000 personas recorrieron en 2015 la ruta de los Balcanes para llegar al oeste y al norte de Europa. (dmz/dpa/hl)