Rajoy declina intentar formar gobierno en España de momento

 

 

Mariano Rajoy declinó hoy intentar formar gobierno en España de momento (Foto: Simply / Twitter)

Por Sara Barderas

Madrid, 22 de enero 2016 – Mariano Rajoy declinó hoy intentar formar gobierno en España de momento porque carece de los apoyos necesarios para ganar una votación de investidura, pero no renuncia a su intención de volver a presidir el Ejecutivo del país. 

«Mantengo mi candidatura a la presidencia del gobierno, pero todavía no tengo los apoyos», dijo Rajoy en el Palacio de La Moncloa, en Madrid, tras reunirse con el rey Felipe VI.

Su intención inicial era presentarse a la votación en el Congreso de los Diputados e intentar ganarse en el debate al Partido Socialista (PSOE), la segunda fuerza, ya fuera para una gran coalición que hasta ahora rechaza su líder, Pedro Sánchez, o para lograr su abstención, que le permitiría ganar en segunda vuelta.

Pero la propuesta que hoy lanzó por sorpresa el partido Podemos hizo dar un paso atrás al líder del Partido Popular (PP) y jefe del Ejecutivo en funciones. Él asegura que es una retirada solo temporal, aunque una frase sonó enigmática: «No renuncio a nada».

Pablo Iglesias esbozó un gobierno de izquierdas presidido por Pedro Sánchez, con él como vicepresidente y en el que entre también Izquierda Unida (IU), la formación a la que más daño hizo el surgimiento de Podemos.

Las elecciones del 20 de diciembre dieron entrada en el Parlamento a los partidos emergentes Podemos y Ciudadanos y arrojaron el Congreso de los Diputados más fragmentado en casi 40 años de democracia, situando al país ante una situación sin precedentes y unas matemáticas complicadas para la formación del Ejecutivo.

De 350 diputados, el PP de Rajoy tiene 122; el PSOE, 90; Podemos cuenta con 69 y Ciudadanos con 40.

Felipe VI cerró hoy la ronda de consultas con las fuerzas parlamentarias que marca la Constitución para proponer candidato. Se reunió con Iglesias, Sánchez y Rajoy y en el encuentro con el líder conservador, le propuso nominarlo para la votación de investidura, pero él la declinó.

«No solo no tengo una mayoría de votos a favor, sino que tengo una mayoría absoluta acreditada de votos en contra», dijo Rajoy, que solo puede contar con la abstención de Ciudadanos, dispuesto a favorecer con ella la gobernabilidad, frente al rechazo del resto.

El rey Felipe iniciará el miércoles que viene una nueva serie de reuniones. De ella podría salir la nominación de Sánchez o la de Rajoy, en caso que el líder conservador consiguiera ganarse a su rival socialista. Ahora mismo no puede descartarse nada en España, tampoco que haya que volver a celebrar elecciones.

La intención de Sánchez ha sido siempre dejar que Rajoy se presente a la investidura como líder que es de la formación más votada en los comicios.

«Es el turno de Mariano Rajoy», manifestó hoy de nuevo, horas antes del anuncio del líder conservador. Después, su partido hizo equilibrios para no responder si tras la decisión de Rajoy, Sánchez aspirará a la investidura una vez finalice la nueva ronda de contactos del rey. «No tenemos claro todavía qué es lo que ha hecho Rajoy», dijo el número dos del PSOE, César Luena.

Este fin de semana podría aclararse algo la situación, ya que el líder del PSOE y el de Podemos han quedado en hablar. «Los votantes no entenderían que Pablo y yo no nos pusiéramos de acuerdo», dijo el líder socialista.

La negociación, sin embargo, no le será fácil, sobre todo teniendo en cuenta que el gran problema para encararla lo tiene en su propio partido.

Su liderazgo está en el aire tras los peores resultados electorales en la historia del PSOE e importantes barones regionales rechazan un pacto con Podemos, principalmente porque defiende un referéndum de autodeterminación en Cataluña, pero no solo.

Varios socialistas destacados, entre ellos el anterior líder del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideraron hoy una humillación para la formación la propuesta lanzada por Pablo Iglesias.

Podemos interpretó la renuncia de Rajoy a formar gobierno de momento como una estrategia para ganar tiempo y su número dos, Íñigo Errejón, advirtió al PSOE: «Toca decidirse».

Para poder formar un gobierno de izquierdas, además, Sánchez necesitaría más apoyo que el de Podemos e IU, por lo que tendría que llegar a un acuerdo con fuerzas nacionalistas e incluso independentistas, lo que se antoja complicado en un momento en el que en Cataluña hay abierto un desafío secesionista. (dmz/dpa/hl)