Tusk advierte: UE tiene dos meses para salvar Schengen

 

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk (Foto: Zoe Schneeweiss / Twitter)

Estrasburgo, 19 de enero 2016 – El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dio hoy dos meses de plazo a las 28 naciones de la Unión Europea (UE) para controlar el flujo de refugiados; de lo contrario, el bloque se enfrentará al fin del su apreciada área Schengen, advirtió.

«Las estadísticas durante el periodo de las Navidades no son alentadoras, con la llegada de más de 2.000 (inmigrantes) a la UE al día», dijo Tusk ante los legisladores de la Eurocámara en Estrasburgo, Francia.

La cumbre de la UE el 17 y 18 de marzo en Bruselas será el «último instante» para evaluar si la estrategia común sobre refugiados funciona, dijo el político polaco conservador. «Si no funciona, nos enfrentaremos a graves consecuencias como el colapso de Schengen», añadió.

Los 26 países que integran el área Schengen permiten la libre circulación de ciudadanos sin necesidad de controles de pasaporte en las fronteras.

«El coste de no tener Schengen será muy alto», dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a la Eurocámara, destacando la gran cantidad de trabajadores que cruzan a diario fronteras o las consecuencias que tendría para las empresas de transporte europeas.

Pero algunas naciones adscritas a Schengen han vuelto a imponer controles internos en las fronteras, una medida de emergencia para controlar la llegada de refugiados.

Más de un millón de personas arriesgaron su vida el año pasado para llegar a Europa, muchas huyendo de la guerra en Siria. La llegada masiva de estas personas ha creado tensiones entre los países europeos.

Los países de la UE acordaron una serie de medidas para afrontar la crisis, pero las aplican con una lentitud extrema.

El plan de redistribuir a 160.000 solicitantes de asilo en Italia y Grecia entre los países del bloque tan sólo se ha materializado en 322 casos de personas que han sido trasladadas a otro país, mientras que el muy ensalzado acuerdo con Turquía todavía no ha conseguido reducir la afluencia de refugiados desde el país euroasiático.

El sistema político europeo está en la cuerda floja, advirtió Tusk. «Los Estados miembros están dispuestos a actuar de buena fe y especialmente están dispuestos a respetar nuestras decisiones comunes». Y agregó que ni él ni la Comisión tiene «tanques» para obligar a los gobiernos a cumplir con lo acordado.

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras había señalado antes que la UE y los gobierno europeos fracasaron el año pasado a la hora de hacer frente a la crisis.

2015 «será recordado como el año en el que Europa fracasó estrepitosamente en su responsabilidad de hacer frente a las necesidades urgentes de asistir y proteger a cientos de miles de personas en un estado vulnerable», señala el informe de la organización.

«La disuasión de la UE y las políticas antiinmigración desarrolladas durante los últimos 15 años y que se han reforzado en 2015 han incrementado la demanda de las redes de traficantes de inmigrantes y han empujado a las personas a emprender vías mucho más peligrosas que han acabado con su salud y con su vida», se agrega.

Juncker culpó a los países miembros, pero también admitió que están siendo asediados por todas partes. «Europa se enfrenta a una convergencia de múltiples, complejas crisis (…) de dentro y de fuera de la UE y todas sucediendo al mismo tiempo», explicó. «Claramente estamos en una situación difícil», añadió. (dmz/dpa/hl)




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