Ex jefe de de la DFB: «Candidatura del Mundial 2006 tuvo una caja B»

 

El ex presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) Theo Zwanziger (Foto: Sir Melbourne / Twitter)

Dortmund, 23 de octubre 2015 – La candidatura de Alemania para ser sede del Mundial de 2006 dispuso de una caja B para pagos con fines ilegales, afirmó el ex presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) Theo Zwanziger.

«Está claro de que hubo una caja B en la candidatura alemana al Mundial», sostuvo Zwanziger en declaraciones que adelanta hoy el semanario «Der Spiegel», donde acusa de mentiroso al actual jefe de la DFB, Wolfgang Niersbach.

Zwanziger, quien también ocupó el cargo de responsable de finanzas del comité organizador, atacó frontalmente a Niersbach, su enemigo personal.

«También está claro que el actual presidente de la DFB no sabe esto desde hace un par de semanas, como él asegura, sino por lo menos desde 2005. Tal y como lo veo, Niersbach está mintiendo», lanzó.

Pocos minutos antes de conocerse las explosivas declaraciones de Zwanziger, la presidencia de la DFB cerró filas detrás de su actual titular.

«Vamos a emprender junto con Wolfgang Niersbach el camino hacia el total esclarecimiento del caso», sostuvo el vicepresidente de DFB Reinhard Rauball al término de una reunión de la presidencia en la ciudad de Dortmund.

La piedra del escándalo es un pago a la FIFA de unos 6,7 millones de euros (7,58 millones de dólares) que el comité organizador de Alemania 2006 recibió en 2002 del entonces presidente del fabricante de artículos deportivos Adidas, Robert Louis-Dreyfus.

Tres años más tarde, el comité organizador germano devolvió el dinero al ejecutivo francés a través de una cuenta de la FIFA declarándolo como una contribución para una gala mundialista en Berlín que nunca se celebró.

Un informe efectuado por encargo de Zwanziger señala que el presidente del comité organizador del Mundial de 2006, Franz Beckenbauer, firmó un pagaré a «título personal» a Louis-Dreyfus, por el pago de 6,7 millones de euros.

«Der Spiegel» sostiene que Alemania sobornó con ese dinero a miembros del comité ejecutivo del ente rector del fútbol mundial.

Zwanziger señaló que en una conversación telefónica que tuvo con el el vicepresidente del comité organizador Horst R. Schmidt éste precisó que el dinero había ido a parar a manos del Mohamed Bin Hammam, quien según «Der Spiegel» ayudó a Alemania a lograr apoyos asiáticos en la votación de mundial.

El dirigente qatarí fue miembro del comité ejecutivo de la FIFA de 1996 a 2011 y en 2002 apoyó la candidatura de Joseph Blatter a la presidencia de la FIFA contra Issa Hayatou. En caso de confirmarse lo que afirma Zwanziger, la DFB habría financiado la campaña de Blatter. Bin Hammam fue inhabilitado en 2011 también por corrupción.

La presidencia de la federación, no obstante, salió en defensa de su máximo representante. «Insistimos en que las cosas deberán ser investigadas por una instancia externa y que la investigación será exhaustiva también en caso de que sea desagradable para alguno que otro», dijo el vicepresidente Rauball.

«Este tema nos tendrá ocupados semanas, meses o quizás mucho más tiempo», vaticinó.

El propio Niersbach no se pronunció a las acusaciones de Zwanziger. El día anterior salió a dar unas explicaciones que no convencieron a la prensa alemana, hoy llena de comentarios críticos al respecto.

Niersbach negó que la transferencia bajo sospecha efectuada a la FIFA estuviera ligada con la compra de votos. El ex miembro del comité organizador del Mundial de Alemania 2006 aseguró que el pago de 6,7 millones de euros fue una condición para recibir una subvención millonaria de la FIFA para organizar el torneo.

Niersbach hizo hincapié en que nunca había estado al tanto de las negociaciones ni de las decisiones en torno a estas transferencias de dinero.

Durante su comparecencia del jueves ante la prensa, el presidente de la DFB se mostró desanimado y no pudo dar una respuesta coherente a casi ninguna pregunta. Inquirido sobre si los 6,7 millones habían ayudado a financiar la campaña electoral de Blatter, Niersbach se limitó a responder: «No sé quién lo recibió (al dinero). Eso solo lo puede responder la FIFA».

La presión pública y el creciente aislamiento en el mundo del fútbol alimentaron los rumores de una posible renuncia de Niersbach. Beckenbauer, la figura central del escándalo, no salió a defender a su viejo amigo. La presidencia de la federación, sin embargo, aseguró que nadie pidió la dimisión de Niersbach. (dmz/dpa/hl)