Expertos proponen plan para mejorar seguridad aérea tras Germanwings

 

Un  Airbus A319-112 de Germanwings (Foto: flickr

Bruselas, 18 de julio 2015  Tras la tragedia en marzo del avión de Germanwings que fue estrellado por el copiloto cuando se quedó solo en la cabina en un vuelo de Barcelona a Düsseldorf, un grupo de expertos presidido por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) publicó el viernes un informe con propuestas para mejorar la seguridad.

Las propuestas podrán servir de base para futuras recomendaciones a las aerolíneas y eventuales modificaciones de las disposiciones actualmente vigentes.

Los expertos lamentan en el informe que los aspirantes a pilotear aviones no deban someterse a ningún examen que evalúe su condición psicológica y por eso proponen que en el futuro se otorgue más valor a las evaluaciones psicológicas que efectúen los médicos. Una de las propuestas es implementar exámenes psicológicos generales para futuros aspirantes a piloto profesional.

Otra recomendación es mantener la obligatoriedad de que haya dos pilotos en cabina en forma permanente, algo que la EASA ya había propuesto en marzo. El informe plantea una revisión de esta medida al cabo de un año.

Los expertos consideran que convendría realizar exámenes aleatorios de alcoholemia y drogas a los pilotos. Además, sugieren que las empresas deberían establecer diferencias: a los pilotos que reportan voluntariamente sus problemas deben brindarles un apoyo sólido, pero con aquellos que no lo hacen y, en consecuencia, ponen en peligro su vida y la de los pasajeros, aconsejan no tener contemplaciones.

En el futuro se deberá además evaluar mejor la calificación de los médicos que atienden a los pilotos, para lo cual la EASA podría desarrollar nuevos estándares que incluyan una mayor interconexión entre los expertos en toda Europa.

El informe también plantea la necesidad de hallar un equilibrio entre el secreto médico y la seguridad aérea. Cuando un piloto no está en condiciones de volar, los médicos deberían poder informarlo a las aerolíneas por el bien de la seguridad pública. En la actualidad, en algunos países rigen leyes que no lo permiten porque protegen la privacidad de los pacientes.

Los autores del informe subrayan también la necesidad de crear una red de seguridad para los pilotos en el ámbito laboral y la importancia de que exista confianza entre colegas y empleadores para poder abordar los problemas a tiempo.

El grupo de expertos encabezado por la EASA contó con representantes de Lufthansa, Air France, British Airways and Easyjet, asociaciones de personal de a bordo, asesores médicos y autoridades de aviación.

La aerolínea Lufthansa, de la cual Germanwings es subsidiaria, recibió las recomendaciones de la Unión Europea para la seguridad aérea con términos elogiosos, y señaló hoy en Fráncfort del Meno que las medidas propuestas coinciden con las conclusiones a las que arribó el grupo de expertos que analizó el tema en Alemania.

El 24 de marzo, el copiloto del Airbus 320 de Germanwings Andreas Lubitz estrelló la nave en los Alpes franceses al efectuar el recorrido entre Barcelona y Düsseldorf. En el siniestro murieron las 150 personas a bordo, entre ellas 72 alemanes y 51 españoles. El copiloto había estado de baja por enfermedad durante diez días en marzo y durante los últimos cinco años había consultado a 41 médicos diferentes. (dmz/hl)