Hollande busca una gran coalición militar contra el Estado Islámico

 

El presidente francés, François Hollande (Foto: POLITICO / Twitter)

París, 23 de noviembre 2015 – El presidente francés, François Hollande, se reunió hoy en París con su homólogo británico, David Cameron, en la primera cita diplomática de una semana en la que el líder galo buscará apoyo internacional para la lucha militar contra Estado Islámico (EI).

Cameron y Hollande recordaron frente a la sala de conciertos Bataclan, donde hubo numerosos muertos, a las 130 víctimas de los atentados terroristas perpetrados el 13 de noviembre en París, que también dejaron más de 350 heridos.

El premier británico aseguró que intentará conseguir la aprobación parlamentaria para poder bombardear objetivos del EI en Siria, algo que los diputados del Reino Unido rechazaron en el pasado. Londres ha participado en los bombardeos en Irak, pero hasta ahora el Parlamento se negó a autorizar los ataques en Siria.

«Apoyo firmemente las acciones adoptadas por el presidente Hollande para atacar al EISL en Siria y estoy firmemente convencido de que el Reino Unido también debería hacerlo», dijo Cameron, que utilizó las siglas del Estado Islámico de Siria y Levante, otra de las denominaciones del grupo terrorista.

«Está claro que el mundo se está uniendo para afrontar esta malvada amenaza terrorista», añadió el líder británico. Además, Cameron ofreció a Francia el uso de su base aérea militar en Chipre para lanzar ataques y prometió más apoyo en el suministro de combustible en vuelo.

En tanto, Francia aseguró hoy haber destruido dos objetivos en ataques contra el EI en Irak lanzados por aviones que despegaron del portaaviones «Charles de Gaulle». Este portaviones -que triplica la capacidad de bombardeo de Francia en la región- fue enviado por él a la costa este del Mediterráneo tras los atentados de París, para poder apoyar desde allí en la lucha contra el EI en Irak y Siria.

Según el Ministerio de Defensa francés, los ataques alcanzaron a un grupo de terroristas en la región de Al Ramadi, mientras que en la zona de Mosul, en el norte, destruyeron una base de artillería que apuntaba a tropas iraquíes.

En los combates, que duraron siete horas, participaron cuatro aviones de combate Rafale que recibieron combustible en vuelo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos que combate al EI.

«Hemos intensificado nuestros ataques, eligiendo los objetivos que supongan las mayores pérdidas posibles para este ejército terrorista», dijo Hollande durante la rueda conjunta con Cameron.

La reunión con Cameron fue la primera de la intensa agenda diplomática que mantendrá Hollande esta semana en su busca de ayuda en la lucha contra el EI. El martes el gobernante francés se reunirá en Washington con el presidente estadounidense, Barack Obama. El miércoles recibirá en París a la canciller alemana, Angela Merkel, y el jueves hablará en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin. Según el Palacio del Elíseo, también mantendrá una reunión con el jefe de Gobierno italiano, Matteo Renzi.

Putin ha ordenado al Ejército ruso que colabore con Francia en las operaciones antiterroristas en Siria, aunque el Kremlin ha criticado algunos de los objetivos de los ataques. Rusia y Francia tienen posiciones diferentes respecto al persidente sirio, Bashar al Assad. Mientras que Putin le apoya, el Gobierno francés cree que debería quedar fuera del futuro poítico de Siria.

Hollande también ha pedido a nivel internacional un mayor intercambio de información y mayor colaboración en la seguridad fronteriza, así como el establecimiento de controles de datos de pasajeros aéreos en Europa.

La Policía todavía busca al menos a uno sospechoso relacionado con los atentados de París, en una investigación que va de Bélgica a Turquía. Además, las fuerzas de seguridad francesas lanzaron una petición de información sobre las identidades de los dos hombres que se hicieron volar por los aires junto al Stade de France la noche de los ataques. Uno de ellos portaba un pasaporte sirio falsificado y se registró como refugiado en Grecia en octubre.

Por otro lado, el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, presentó nuevas medias para cortar las vías de financiación de los terroristas, entre ellas la limitación de la cantidad máxima de dinero que puede sacarse con tarjetas bancarias de prepago, que garantizan el anonimato de los usuarios.

Según el Ministerio de Finanzas, ese tipo de tarjetas bancarias o de crédito -similares a las tarjetas de prepago de teléfono- jugaron un papel en la financiación de los atentados del 13 de noviembre, que dejaron 130 víctimas.

Hasta ahora con las tarjetas prepago no recargables podían sacarse 250 euros, mientra que con las recargables se podían extraer hasta 2.500 euros al año. El Ministerio quiere limitar la cantidad total de dinero que se puede obtener con estas tarjetas aunque por el momento no se dio una cifra.

También se ampliarán las competencias de la autoridad que lucha contra el lavado de dinero, Tracfin. Los empleados de esta unidad podrán acceder con mayor facilidad al denominado «fichero S», en el que están incluidas más de 10.000 personas, cerca de la mitad de ellas islamistas o individuos con posibles relaciones con el terrorismo.

Sapin ya anunció la semana pasada que los bancos, casas de cambio, aseguradoras y marchantes de arte y antigüedades tendrán que informar sobre los movimientos de dinero sospechosos. (dmz/dpa/hl)