México está inmerso en el «show de El Chapo»

 

 

Muy a la moda: Piñatas, camisas y corridos del narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán (Foto: DIARIO RÉCORD / Twitter)

Por Andrea Sosa Cabrios

Ciudad de México, 15 de enero 2015 – En la radio mexicana suenan «narcocorridos», una tienda promociona las camisas de Joaquín «El Chapo» Guzmán, se venden piñatas del narcotraficante y los diarios escriben sobre sus anhelos amorosos y sus operaciones para la virilidad.

Una semana después de la recaptura del narcotraficante más poderoso del mundo, México está inmerso en el «show de El Chapo». Si fuera una campaña publicitaria, el líder del cártel de Sinaloa, dos veces fugado y tres veces detenido, sería el rey del marketing.

Después de su recaptura el 8 de enero, su voz se ha escuchado por primera vez en décadas a toda hora en radios, cadenas de televisión e Internet gracias a una entrevista de 17 minutos grabada en video, que difundió la revista «Rolling Stone».

La consiguió el actor estadounidense Sean Penn por intermedio de la actriz mexicana Kate del Castillo cuando el líder del cártel de Sinaloa todavía estaba prófugo en octubre. Un narcotraficante y dos actores famosos. Bingo.

Según las autoridades mexicanas, el narcotraficante, de 58 años, había entablado comunicación por mensaje de texto y a través de sus abogados con la sexy Del Castillo, de 43.

Y dicen que su ferviente deseo de conocerla y de reunirse con ella, que gestionaba la filmación de una película sobre su vida, ayudó a localizarlo y lo llevó a la perdición.

Los intercambios entre Guzmán y la actriz, publicados por el diario «Milenio», hablan de admiración mutua, deseo de conocerse personalmente y mirarse a los ojos.

Ella es una actriz conocida, que encarnó a una jefa del narcotráfico en la teleserie «La Reina del Sur». Otro ingrediente perfecto para la telenovela de la vida real.

Los diarios mexicanos publicaron que en una casa donde empezó el operativo para capturar a «El Chapo» en Los Mochis, Sinaloa, se encontraron facturas de compras de farmacia para mejorar el rendimiento sexual.

Y el diario «Reforma», uno de los más influyentes de México, publicó que Guzmán se había operado para colocarse un implante en los testículos que mejorara su rendimiento «según fuentes cercanas a la investigación sobre su captura».

Aunque muchos de los datos más picantes de la historia han sido revelados por las autoridades a la prensa, aun a riesgo de convertir la exitosa captura en un show, el ministro de Educación, Aurelio Nuño, llamó a evitar la «apología» de «El Chapo».

«Lo que no se puede hacer es una apología de quienes están rompiendo la ley», dijo Nuño. «No son historias que se deban presentar como historias de éxito, al contrario, es gente que está causando mucho daño».

El líder del cártel de Sinaloa ya había logrado convertirse en héroe popular después de dos fugas espectaculares de cárceles de máxima seguridad: la primera en 2001 en un carrito de lavandería, según la versión oficial, y la segunda por un túnel en julio.

Seguramente ahora lo está pasando peor que nunca en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano porque las autoridades lo vigilan noche y día y está en marcha un proceso de extradición a Estados Unidos, que podría durar más de un año.

Sin embargo, con una historia que tiene tantos ingredientes de película, a «El Chapo» sólo le faltaría haber sido nominado el jueves por la Academia de Artes Ciencias Cinematográficas de Hollywood al Oscar al mejor guión.

«Allá en lo alto de la sierra, con el canto de las aves, se juntaron dos figuras para un proyecto muy grande. La señora Del Castillo y el capo más importante. Hablaron de muchas cosas de afecto y de admiración…», canta el músico Gonzalo Peña en su nuevo corrido, «La gallina de los huevos».

«Se esperaban grandes logros de aquella conversación. La noticia fue una bomba, ya todos deben saber, la prensa a nivel mundial y también el Internet: los errores de los grandes siempre han sido una mujer», concluye el músico.

En un reportaje que publicó Penn sobre su encuentro con el narcotraficante el 2 de octubre, completado después con el video de la entrevista, aparecen ambos en una foto estrechándose la mano.

El capo luce una camisa en distintos tonos de azul con arabescos. La marca «Barabas Men», con sede en California, dijo que es diseño suyo y ahora la publicita en su portal de Internet como la «camisa de El Chapo». Dándole «Like» en las redes sociales, hasta se puede ganar una. (dmz/dpa/hl)




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