Pistoletazo de salida para los Oscar: 3 Globos de Oro para Iñárritu

 

 

El mexicano Alejandro González Iñárritu (iqz.) y Leonardo di Caprio (Foto: Latina Magazine / Twitter)

Por Barbara Munker

Los Angeles, 11 de enero 2015 – Al final se impuso la venganza brutal al amor lésbico: el mexicano Alejandro González Iñárritu fue el gran vencedor de los Globos de Oro, la primera gran entrega de premios cinematográficos del año, tras imponerse a una de las grandes favoritas de la noche, «Carol», de Todd Haynes.

Y ahora Leonardo DiCaprio podrá acudir a los Oscar bastante más relajado. La sexta nominación al Oscar -que este jueves se anuncian- se da prácticamente por descontada. Y tras muchas esperanzas frustradas, la estatuilla dorada parece más cerca.

Y es que el brutal drama de supervivencia «The Revenant» («El renacido»), en el que actor da vida a un cazador que en pleno invierno es atacado por un oso y a quien sus compañeros abandonan, ha sido el gran triunfador de la noche al llevarse el Globo de Oro al mejor drama y permitir a DiCaprio alzarse con su tercer Globo (mejor actor dramático). Iñárritu se levantó además a recoger su primer Globo de Oro como mejor director.

Cuando se pronunció el nombre de DiCaprio como ganador, se pudo escuchar una ovación y el público se puso en pie. Fue una experiencia que nunca había vivido antes, dijo el actor fetiche de Martin Scorsese sobre las duras condiciones de rodaje de esta cinta en montañas nevadas. Además, el actor agradeció el premio a su coprotagonista Tom Hardy, «que en la vida real jamás me enterraría vivo ni me dejaría morir de frío».

En «The Revenant» apenas habla, pero en el estrado DiCaprio dio un emotivo discurso. El actor dedicó el premio a los nativos de Canadá y quiso compartirlo con todos los indígenas del mundo. Ya es hora de proteger su tierra de la explotación y de preservar este planeta para las futuras generaciones, agregó.

DiCaprio pudo compartir distinción con su compañera de «Titanic», Kate Winslet, quien sorpresivamente recibió su cuarto Globo de Oro como intérprete de reparto en «Steve Jobs». «Estoy totalmente soprendida e impresionada», balbuceó Winslet, quien agradeció el galardón a su compañero de reparto Michael Fassbender por su forma de encarnar al genio de la informática. Y la pluma de esta historia, Aaron Sorkin, también se llevó la distinción al mejor guión.

En la 73 gala de los Globos de Oro se vivieron muchas sorpresas, como el tercer premio para la actriz Jennifer Lawrence, quien con apenas 25 años ya es la mejor pagada de Hollywood. Con «Joy» se impuso como mejor protagonista en la categoría de comedia.

Y, por el contrario, casi 40 años ha tenido que esperar a su globo dorado Sylvester Stallone desde su primera nominación por «Rocky» (1977). El actor recibió el premio por el personaje que más veces ha encarnado y que ahora convierte en un entrenador de boxeo en «Creed» («Creed. La leyenda de Rocky). Visiblemente emocionado, Stallone dio las gracias a ese «amigo imaginario» llamado Rocky Balboa.

También el veterano director Ridley Scott no podía creer el premio que alzó con «The Martian» en la categoría de comedia. Además, este trabajo se llevó dos premios, pues su protagonista Matt Damon fue distinguido mejor intérprete en la categoría de comedia. «¿Comedia?», dijo sorprendido el realizador británico de 78 años cuando recogió el premio. Con todo, agregó, dijo estar «muy agradecido» a la asociación de la prensa extranjera en Hollywood, que es la que concede los premios.

Ya era hora, añadió. «Creía que lo iba a recibir póstumamente», ironizó el director. Pero no es broma, el artífice de celebradas producciones como «Alien», «Blade Runner» o «Gladiator» jamás ha sido distinguido como mejor director con un Globo de Oro.

Durante la noche también hubo decepciones, como que ni un solo trofeo fuese a parar a «Carol», el drama lésbico ambientado en los años 50 que partía con cinco candidaturas como uno de los favoritos de la noche. También «Spotlight», «The Danish Girl» y «The Big Short» se fueron de vacío a pesar de las esperanzas depositadas en ella.

Como consuelo sirven las palabras del presentador de la gala, quien tras presentarse cerveza en mano y soltar durante toda la noche varios comentarios mordaces, aseguró que para él los premios no tienen importancia. «Se trata sólo de un poco de metal, que entregan unos simpáticos, ancianos y confundidos periodistas, sólo para poder verles a ustedes (en referencia a los actores) en persona y poder hacerse un selfie».

Los Globos de Oro los concede la prensa extranjera afincada en Hollywood, un grupo compuesto por menos de cien personas, y su gala siempre resulta más fresca y menos encorsetada que los Oscar, que deciden los cerca de 7.000 miembros de la Academia de Hollywood.

Acerca de si se pueden considerar un barómetro de los Oscar se puede debatir, ya que no siempre coinciden. El año pasado, las opciones fueron diferentes. «Boyhood» se alzó con el Globo al mejor drama y «Grand Budapest Hotel» se hizo con el de mejor comedia, pero en los Oscar triunfó «Birdman», también de Iñárritu. En 2013 y 2014 sí coincidieron al alzarse «Argo» y «12 Years a Slave» como mejor drama y posteriormente conseguir el Oscar a la mejor película. Este año veremos qué pasa. (dmz/dpa/hl)