Tusk ofrece concesiones a Reino Unido para evitar su salida de la UE

 

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk (izq.) con el primer ministro británico, David Cameron (Foto: Preben Aamann / Twitter)

Bruselas/Londres, 2 de febrero 2016 – El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ofreció hoy al Reino Unido numerosas concesiones con la esperanza de que los británicos voten a favor de permanecer dentro del bloque europeo.

«Estar o no estar juntos (to be, or not to be together), esa es la cuestión», tuiteó Tusk, sirviéndose de la famosa frase de William Shakespeare.

Tusk informó en Bruselas que el paquete incluye un «freno de emergencia» que permitiría al Reino Unido restringir determinadas prestaciones sociales para inmigrantes provenientes de otros países de la UE.

El primer ministro británico, el conservador David Cameron, consideró que las propuestas de Tusk reflejan «un cambio sustancial» en la posición de la UE, aunque matizó que «aún queda mucho trabajo por hacer» antes de que se llegue a un acuerdo final.

Cameron pretende que los británicos acudan como tarde antes de finales de 2017 a las urnas para decidir sobre la permanencia del Reino Unido en la UE. Un «no» implicaría un «Brexit», es decir, la salida del Reino Unido del bloque comunitario.

Quienes defienden el «Brexit» rechazaron la propuesta de Tusk por considerarla insuficiente. El ex ministro de Defensa Liam Fox aseguró hoy que las exigencias británicas fueron «aguadas por la UE en todos los ámbitos».

El borrador de propuesta tendrá que ser negociado con los otros 27 países de la UE, que hasta ahora no estuvieron involucrados en las conversaciones. Se espera que el tema domine la próxima cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, que se celebrará el 18 y 19 de febrero. Muchos países recelan de las exigencias británicas.

La propuesta negociada por Cameron y Tusk da respuesta a las exigencias de reformas del premier británico en materia de competitividad, soberanía, seguridad social y gobernanza económica.

Una de las más controvertidas es precisamente la posibilidad de que el Reino Unido restrinja las prestaciones sociales a los inmigrantes comunitarios, medida con la que se quiere limitar la cantidad de personas en busca de trabajo. La libertad de movimiento de los trabajadores es uno de los logros más celebrados de la UE.

La propuesta establece que ese derecho puede restringirse «en base a políticas públicas, seguridad y sandidad pública». Sugiere la creación de un mecanismo con el que afrontar la elevada y prolongada llegada de trabajadores de otro país de la UE y que permitiría que un país miembro restringiese el acceso a los beneficios laborales hasta cuatro años. Los otros miembros del bloque tendrían que aprobar la medida.

«La línea que no crucé es la de los principios en los que se basa el proyecto europeo», sostuvo Tusk, que puntualizó que entre los principios fundamentales están el derecho de libre circulación en la UE y de no discriminación.

Londres también pidió salvaguardar su soberanía y quiere quedar eximida de una mayor integración política. En ese punto, la propuesta deja claro que el Reino Unido no está obligado a avanzar más en su integración política en la UE.

El documento también propone un sistema de «tarjeta roja», que permitiría que el 55 por ciento de los Parlamentos nacionales se uniesen para frenar o reformar una propuesta de ley europea en un periodo de 12 semanas después de que haya sido presentada.

En cuanto a la gobernanza económica, el texto aborda los temores del Reino Unido a que una mayor integración de la eurozona -de la que no es miembro- dañe sus intereses.

La normativa relacionada con la zona euro respetará las «competencias, derechos y obligaciones» de los países que no forman parte de ella y no podrán suponer una barrera al comercio, apunta la propuesta.

Además, establece que las medidas de emergencias que se adopten para estabilizar la eurozona «no supondrá responsabildad presupuestaria» para los países que no formen parte de la moneda única. A estos se les reembolsará todo coste de ese tipo que esté fuera del presupuesto general de la UE.

En cuanto a competitividad, la propuesta señala que la UE se esforzará para fortalecer el mercado interior europeo mientras impulsa una política comercial «activa y ambiciosa». También promete reducir la burocracia, como exigía Londres.

De ser aprobado por el resto de países, esta propuesta vinculante entraría en vigor de forma inmediata si el Reino Unido decide permanecer en la UE.

Las medidas propuestas no requerirán cambios en los tratatos de la UE, un proceso largo y complicado. Además, si en el futuro se modifican los tratados, deberán tenerse en cuenta las propuestas.

Los diplomáticos de los países de la UE podrán discutir por primera vez el documento en una reunión a puerta cerrada que tendrá lugar el viernes. Según el portavoz de la Comisión Europea Margaritis Schinas, «el objetivo es tener un acuerdo en febrero», pero este debe ser «justo para el Reino Unido y para los otros 27 países». (dmz/dpa/hl)