Presunta terrorista neonazi se declara inocente y pide perdón

 

La presunta terrorista neonazi alemana Beate Zschäpe rompió su silencio, más de dos años y medio después de que comenzara el juicio contra ella (Foto: web.de)

Múnich, 9 de diciembre 2015 – La presunta terrorista alemana Beate Zschäpe, acusada de complicidad en diez asesinatos con una banda neonazi entre 2000 y 2011, pidió hoy perdón a las víctimas, tras negar haber formado parte de dicha banda criminal.

«Pido sinceramente perdón a todos los familiares de las víctimas de los crímenes de Mundlos y Böhnhardt», dijo la acusada en una declaración de 53 páginas leída por uno de sus abogados, tras negar cualquier implicación en los hechos y también haber formado parte de la banda.

La presunta terrorista neonazi rompió su silencio con esta declaración, más de dos años y medio después de que comenzara el juicio por su pertenencia al grupo autodenominado Resistencia Nacionalsocialista (NSU).

Zschäpe achacó hoy toda la responsabilidad de los crímenes a sus presuntos cómplices Uwe Böhnhardt y Uwe Mundlos, que fueron encontrados muertos tras cometer un atraco en 2011. La policía dice que se suicidaron en la caravana con la que se desplazaban para cometer sus crímenes.

Zschäpe, superviviente del trío que había pasado a la clandestinidad en 2000, negó en su declaración cualquier participación en los crímenes xenófobos.

Además de asesinar a nueve personas de ascendencia inmigrante, el NSU mató a una agente de policía en 2007, perpetró dos atentados con bomba y ejecutó 15 atracos a mano armada por toda Alemania hasta su final en 2011.

Según dijo Zschäpe en el juicio, el asesinato de la agente policial fue solo para quedarse con su arma, aunque el trío ya tenía un arsenal propio.

La acusada aseguró que solo supo de los asesinatos cuando ya se habían producido.

«Me siento moralmente responsable por no haber evitado diez asesinatos y dos atentados con bomba», dijo a través de sus letrados, antes de negar su pertenencia a la banda terrorista. La lectura de su declaración duró más de una hora y media y no aportó novedades.

La acusada entró en el juzgado sonriente y sin ocultar su cara de las cámaras, como había hecho en ocasiones anteriores.

Zschäpe se entregó a la policía poco después del hallazgo de los cadáveres de Mundlos y Böhnhardt. Antes, logró hacer saltar por los aires el ático donde convivía con sus dos presuntos cómplices, en la localidad de Zwickau, en el este de Alemania.

La acusada admitió hoy que prendió fuego a la vivienda, aunque sostuvo que tomó medidas para asegurarse de que el edificio estaba vacío.

Gamze Kubasik, hija de una de las víctimas del trío, criticó la declaración de Zschäpe como «mera táctica».

«Zschäpe está usando esta declaración para escabullirse de toda responsabilidad», dijo la hija de un quiosquero de origen turco asesinado por la banda en 2006.

«No me creo una sola palabra del testimonio», concluyó Kubasik, que no acepta la petición de disculpas de la acusada. (dmz/dpa/hl)